La innovación y la tecnología en las que se basan las Ciudades Inteligentes se enfocan a diversos ámbitos y áreas funcionales, como son transporte y movilidad, iluminación, semáforos y señalización, consumo energético, medioambiente, etc.

Todo esto se traduce en mayores prestaciones en un gran número de sectores que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos, en un importante desarrollo económico de la ciudad, y en una mejor calidad de los servicios públicos.

Actualmente son muchas las empresas que diseñan tecnología y prestan servicios en este área con objeto de ayudar a una ciudad a convertirse en más eficiente y sostenible. Son múltiples las soluciones desarrolladas en este sentido: paneles fotovoltaicos y molinos eólicos para semáforos o señales, medios de transporte y vehículos eléctricos, iluminación y señalización inteligentes, gestión de flotas, aplicaciones de transporte público, conectividad, etc.